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Encuesta destaca los problemas de salud mental de los jóvenes LGBTQ+ en EE. UU.

Una nueva y desgarradora encuesta realizada por The Trevor Project pinta un panorama sombrío de los problemas de salud mental que enfrentan los jóvenes LGBTQ+ en los Estados Unidos, destacando la necesidad urgente de actuar.

La crisis de salud mental que enfrentan los jóvenes LGBTQ+ en Estados Unidos está alcanzando proporciones alarmantes, según una nueva encuesta realizada por The Trevor Project.

El estudio revela una realidad inquietante en la que una parte importante de esta comunidad se enfrenta a barreras para acceder a atención de salud mental esencial, al acoso y al impacto negativo de los recientes acontecimientos políticos.


Barreras a la atención de salud mental

Uno de los hallazgos más preocupantes de la encuesta es que el 50% de los jóvenes LGBTQIA+ que quisieron atención de salud mental el año pasado no pudieron acceder a ella.

Según un informe de 2021 del Instituto Williams, las personas LGBTQ+ tienen más probabilidades de experimentar problemas de salud mental, como depresión y ansiedad, en comparación con sus homólogos heterosexuales y cisgénero, lo que hace que el acceso sea una necesidad absoluta.

En este caso, las barreras para acceder a la atención de salud mental pueden ser multifacéticas. Factores como la falta de proveedores de atención médica competentes para LGBTQ+, las limitaciones financieras, el estigma y la discriminación pueden contribuir a las dificultades que enfrenta esta comunidad para buscar ayuda.

A estudio del Center for American Progress encontró que las personas LGBTQ+ a menudo enfrentan discriminación e insensibilidad por parte de los proveedores de atención médica, lo que lleva a muchos a retrasar o evitar por completo buscar ayuda.

El impacto de la política

La encuesta también arroja luz sobre los efectos perjudiciales de los recientes acontecimientos políticos en el bienestar de los jóvenes LGBTQ+. Un asombroso 90% de los jóvenes LGBTQIA+ informaron que su bienestar se vio afectado negativamente debido a la política reciente.

Este hallazgo se alinea con una estudio realizado por la Campaña de Derechos Humanos, que encontró que el aumento de la legislación anti-LGBTQ+ en varios estados ha tenido un impacto profundamente negativo en la salud mental y el bienestar general de las personas LGBTQ+, particularmente los jóvenes.

El clima político que rodea las cuestiones LGBTQ+ se ha polarizado cada vez más en los últimos años, con varios estados promulgando leyes que restringen el acceso a la atención que afirma el género, limitan las discusiones sobre temas LGBTQ+ en las escuelas y revierten las protecciones para las personas LGBTQ+.

Estos acontecimientos han creado un entorno de miedo, incertidumbre y marginación para los jóvenes LGBTQ+, lo que contribuye a un aumento del estrés, la ansiedad y la depresión.


Considerando la reubicación

La encuesta también reveló que el 45% de los jóvenes trans y no binarios dijeron que ellos o su familia han considerado mudarse a un estado diferente debido a las políticas y leyes relacionadas con LGBTQ+.

Esta estadística subraya el inmenso estrés e incertidumbre que enfrenta esta comunidad debido al clima político. A reporte del Movement Advancement Project destaca las marcadas disparidades en la protección legal y la aceptación social de las personas LGBTQ+ en diferentes estados, lo que puede contribuir al deseo de reubicarse en entornos más inclusivos.

La perspectiva de tener que desarraigar la propia vida y mudarse a un estado diferente debido a leyes y políticas discriminatorias es una carga pesada que cualquiera puede soportar. Inevitablemente, interrumpe las oportunidades educativas, las redes de apoyo social y el acceso a servicios de salud afirmativos, lo que exacerba aún más los desafíos de salud mental que enfrentamos.

Bullying y amenazas físicas

La encuesta también arroja luz sobre la prevalencia del acoso y las amenazas físicas.

Hasta el 49% de los jóvenes LGBTQIA+ de entre 13 y 17 años sufrieron acoso en el último año, y el 28% de los que se identifican como trans y no binarios informaron haber tenido que lidiar con violencia y abuso verbal.

Estos hallazgos se alinean con un informe de GLSEN, que encontró que los estudiantes LGBTQ+ experimentan tasas más altas de intimidación y acoso en las escuelas en comparación con sus pares no LGBTQ+, lo que lleva a mayores tasas de ausentismo y un menor rendimiento académico.

Según el Centro Nacional de Prevención del Bullying, las víctimas de bullying son mayor riesgo experimentar ansiedad, depresión e incluso pensamientos suicidas. Además, el miedo a ser atacado puede llevar a una desvinculación total de las actividades sociales y de las oportunidades educativas.


Llamado a la acción

Los resultados de esta encuesta pintan un panorama inaceptable. Destaca la necesidad urgente de actuar para abordar las barreras a la atención de la salud mental, combatir el acoso y la discriminación y promover políticas inclusivas que apoyen el bienestar de los jóvenes en los EE. UU.

Abordar estos desafíos requerirá un esfuerzo concertado por parte de los formuladores de políticas, los proveedores de atención médica, los educadores y la sociedad en su conjunto para crear un entorno más inclusivo y de apoyo para los jóvenes LGBTQ+.

Los formuladores de políticas deben priorizar la promulgación de leyes y regulaciones que salvaguarden los derechos y libertades, incluido el acceso a servicios de salud afirmativos y salvaguardias contra la discriminación.

Como parte de esto, los proveedores de atención médica deben recibir capacitación integral sobre competencia LGBTQ+ para garantizar que puedan brindar una atención sensible y afirmativa a esta comunidad.

Las instituciones educativas también deben desempeñar un papel crucial implementando políticas integrales contra el acoso, proporcionando planes de estudio inclusivos para LGBTQ+ y fomentando un entorno seguro y de apoyo para los estudiantes LGBTQ+. Mientras tanto, se deben asignar mayores fondos y recursos para fines de salud mental.

En última instancia, abordar la crisis de salud mental que enfrentan los jóvenes LGBTQ+ requiere un esfuerzo social colectivo para promover la aceptación, la comprensión y la inclusión.

Al derribar barreras, desafiar la discriminación y brindar servicios de apoyo esenciales, podemos crear un futuro en el que los jóvenes LGBTQ+ puedan prosperar y vivir auténticamente sin miedo.

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